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lunes, 22 de febrero de 2016

VII Como el Judío Errante




VII Como el Judío Errante

Recibí su carta y el juicio crítico del Doctor Lisandro Alvarado tan erudito y filósofo como incomprensible. Mi juicio a su juicio fue esta exclamación llena naturalmente del respeto que me merece: Por qué no la escribía en griego de una vez? – No nos hubiéramos comprendido mutuamente, él por hablar demasiadas lenguas muertas;  yo,  por relatarlo todo en esta pobre lengua viva conque pedimos y comemos el pan nuestro de cada día. Así habríamos estados seguros de no debernos nada ninguno de los dos.

Continuo como el Judío Errante; pasé tres meses en París, ahora estoy en la Cote d´Azur , entre Cannes y Niza, con mamá y María.  Vine a bautizar a mi segundo ahijado el baby  de esta última; quien a pesar de estar presente no me ha hecho olvidar el ausente.

Tengo tan abandonada la literatura que no me traje de Paris varios juicios críticos sobre Ifigenia que pensaba remitirle. Va esta crónica literaria sobre Hispanoamérica que es interesante y en la cual me nombran. Si no se ha publicado en Caracas le agradecería la enviara al Universal.  

Mil besos a mi ahijado, muchos saludos a G. y a los niñitos y para usted los más afectuosos recuerdos de su sincera amiga,

Teresa

Juan-les Pins: Marzo 1 de 1926

VI La Alegre Vanidad de los Trapos



VI La Alegre Vanidad de los Trapos

   Desde mi llegada a París estaba por escribirles, pero los días que no pierden nunca su costumbre de correr como locos, me han traído hasta aquí con la manos ociosas; ni literatura, ni cartas, nada! 

Espero que hayan recibido mi libro, son ustedes (que lo tuvieron en sus brazos recién nacido) de los pocos amigos a quienes  lo he enviado.  Hasta ahora no puedo quejarme del éxito obtenido. No dejen de tenerme al corriente de cuanto comentario favorable ó desfavorable despierte en Caracas. En el fondo es el único público que verdaderamente me interesa. Lo demás es vanidad, y si en París me he apagado un tanto a la alegre vanidad delos trapos, cada día, en cambio me desapego más de la vanidad literaria.  La encuentro lúgubre, incomodad y llena de responsabilidades.  “Taches d´entre belle, et tais-toi”  que decía no sé quien, es actualmente mi regla de conducta. Desgraciadamente es difícil ser bella; pero me desquito con la segunda; callándome. Es por eso quizá que nada escribo.  

¿Cómo están los niños? Y los otros niños ?, es decir los negocios y proyectos de Carias?.  No saben que sinceramente les deseo toda alegría y toda prosperidad.

Espero con impaciencia sus cartas. Escríbame aquí, a París, al Vernet, o a la Legación que ya me enviarán la correspondencia donde me encuentre.

Reciban los afectuosos recuerdos de esta amiga muy sincera.


Teresa
París, julio 14, 1925. 

jueves, 26 de diciembre de 2013

V Tantas Idas y Venidas


V
Tantas Idas y Venidas

SUPONGO que habrán recibido la carta en la cual les daba las gracias por ese ahijado que acepté de todo corazón, y para quien deseo una vida colmada de éxitos.

Por este mismo vapor se embarca el Seños Tomasi que ha de llegar según creo al Hotel Palace. Con él le remito a mi ahijado un recuerdo del bautismo. Quiero que en la medalla le hagan grabar esa fecha bajo sus iniciales.

No dejen de avisarme si han recibido ésta carta. Díganme también la edad del ahijado, pués con tantas idas y venidas no recuerdo si nació antes ó después de mi viaje á Caracas.

Yo quisiera que Carías dijese con toda la franqueza que le he demostrado siempre, si está dispuesto a encargarse de la administración de mis bienes. Esto se lo pregunto en completa reserva y como cosa,  no segura sino posible.

Mil cariños para todos los niños muy especialmente para mi ahijado y soy de ustedes afectísima,

Teresa.
París, noviembre, 1925. 




IV Abuso de Los Nombres Dobles



IV
Abuso de Los Nombres Dobles
ENCANTADA con el honor que me hacen. Acepto desde luego el madrinazgo y bendigo a mi futuro ahijado á quien deseo mucha alegría, mucha salud y muchísimo dinero para el camino que acaba de emprender.
Supongo que habrá recibido Carías mis cartas anteriores, con todas las correspondientes impertinencias.
Me parece muy bonito el nombre de mi ahijado, pues aunque en el libro critiqué el abuso de los nombres dobles me gustan mucho cuando están bien llevados. Supongo que mi ahijado habrá de llevarlo divinamente. ¿Qué edad tiene?
Creo que habrá de necesitarse más fórmula que ésta carta para que su hermana me represente en la ceremonia del bautizo.
Mil cariños a toda la demás familia, y para usted las gracias y toda la simpatía de ésta amiga affma.,

Teresa

Geneve:25 de Septiembre de 1925.

domingo, 20 de octubre de 2013

I Completo Ayuno de Literatura



I
Completo Ayuno de Literatura

CON muchísimo gusto he leído sus dos cartas: tan simpáticas y llenas de interés. No le había contestado antes porque estoy en completo ayuno de literatura (ni leo ni escribo una palabra) y además porque quería darle algunas noticias sobre su amiga  María Eugenia, por quien tanto se interesa.
Desgraciadamente nada puedo decir aún en definitiva. Siguiendo mi programa de Caracas, al llegar presenté el libro a la Casa Editorial en donde se celebra el concurso anual de la novela hispano-americana. El veredicto debería darse en Diciembre y por falta de organización por no sé qué, es la hora en que no se ha dado todavía. Sé que mi libro, junto con nueve más, ha sido escogido entre trescientos llegados; sé que se haya en lectura y que ha gustado mucho; no obstante, no he logrado averiguar quiénes son los miembros del jurado este año. García Calderón, que era director de la casa y fué miembro del concurso el año pasado, me ha asegurado varias veces que de haber enviado el libro al último concurso habría obtenido el premio sin duda alguna. También tiene gran predilección por María Eugenia , a quien solo ha visto hasta la fecha en el corral con Gregoria y las gallinas; el libro completo solo lo conoce usted y Parra Pérez que se lo llevó a Suiza para leerlo y de quien aún no he recibido cartas. Voy a darlo a García Calderón, Zérega y Zaldumbide, quienes también profesan gran cariño a la fastidiada señorita que por lo visto no era tan difícil de casar como ella creía.
Así pues el libro está aún en el mismo estado que en Caracas gracias al mutismo y “hermetismo” de la Franco-Ibero.
Hasta Mayo estaremos en París, luego pienso hacer editar el libro en Madrid, prescindiendo del Concurso y entonces puede estar seguro de que el primer ejemplar será el que mande a usted. Estoy curiosísima por conocer ese juicio crítico del cual me habla en sus cartas.
A pesar del olvido en que ha estado sumida mi literatura el cuento La Mamá X, aparecerá traducido por Mauclair (primo del escritor muy conocido) en una revista de París.
Aún cuando, como le digo, parece que perdiese el tiempo lejos de toda vida de contemplación interior, la aprovecho muchísimo en otro sentido: es cierto que abuso un poco del baile en los dancings, de los tacones de 7 centímetros, de los “cloches” muy ceñidas a la cabeza y de los vestidos “fourreau”, cosas todas que me consumen un tiempo precioso; pero en cambio, visito ordenada y metódicamente todos los lugares, museos y monumentos más interesantes del viejo París.
Tomo clases de declamación y de dicción francesa, con Mme. Moreno una de las más atrayentes ex -actrices de Francia, voy á algunas conferencias interesantes de la Sorbonne y de la Universidad de los Anales donde he oído a Gyps; a Colette; a Linayre y a otras celebridades masculinas y femeninas de la literatura contemporánea. Por lo tanto creo que, de semejante combinación de elementos, algo provechoso habrá de salir algún día.
Me habla de sus proyectos de viaje a Europa; aún cuando no sé en qué forma y por cuanto tiempo se realice ese viaje creo que para todos los venezolanos nos es indispensable, no solo por recibir un baño visual de cultura sino porque, además, perdemos en lo sucesivo esa desazón terrible por el más allá desconocido, restos quizás de un misticismo anterior y subconsciente.
No olvide de tenerme siempre al corriente de cualquier acontecimiento notable, literario o no literario, que pueda interesarme: como le he dicho ya, ni escribo ni recibo cartas de Venezuela, por lo tanto nada sé. La boquilla “Mercedes Galindo” me acompaña siempre; no sabe con qué fidelidad me sirve.
Emilia me encarga mil recuerdos. Délos en mi nombre a G. y los niños y reciba mis mejores votos por su éxito y buena suerte que tanto se merece.

Ana Teresa.

Paris: Marzo 2 de 1924


FOTO: Teresa de la Parra, con mantilla, en la Semana Santa Sevillana - Epistolario Íntimo -